Queridos amigos,
escribí en el post sobre la Ley de atracción que la realidad que nos rodea no esta separada de nosotros, que en el mundo externo encontramos lo que hay en nuestro mundo interno. Así, para producir un cambio “afuera”, es necesario provocar primero un cambio “adentro”. Si quieres cambiar el mundo, decía Sócrates, Ghandi y muchos otros personajes, primero cámbiate a ti mismo. Parecería un juego de niños, cierto? Cambio este bendito “mi mismo” y cambia lo que me rodea, el razonamiento tiene sentido. Pero… hay un pero.
Estas realmente seguro de conocerte a ti mismo?
Todos tenemos una idea de qué somos, pero haciendo una minería mas profunda a nuestros recuerdos, pensamientos y emociones… aun estamos tan seguros de conocernos? Para responder esta pregunta debemos tener en cuenta que desde niños hemos sido bombardeados con estímulos que han influenciado nuestro caracter, gustos y preferencias: esto es, las opiniones, consejos, exigencias de quienes nos rodean e incluso de la misma sociedad con sus “fórmulas de exito”, influenciando a su vez la idea que tenemos de nosotros mismos.
Observa por un momento la ropa que tienes puesta; imagino que la elegiste porque te gusta. Entonces, tal vez estas convencido de que esta elección es tuya, solo tuya y que nadie mas la influenció. Ahora, permíteme preguntarte algo: si hubieses nacido en el Congo o en Indonesia, crees que habrías escogido la misma ropa que llevas puesta u otra mas adaptada a la moda de ese país? Al ver fotos del siglo pasado, nos podría parecer absurdo que las personas se vistieran así, aún cuando para ellos era normal. También el concepto de delgadez y de gordura han cambiado con el tiempo. Navegando en la red, encontré un artículo interesante donde la Dra. Valeria Luongo, antropóloga, afirma: “despues de la segunda guerra mundial en Occidente, se desarrolla y radica fuertemente una obsesión sobre el peso corporal”: mientras que en el pasado “ser gordo era bello” hoy por el contrario “ser delgado es bello”. Podría dar otros mil ejemplos, pero espero que el mensaje comience a ser claro: las idea que consideramos “nuestras”, son a menudo algo que hemos absorbido como esponjas del exterior y, así mismo, la idea que tenemos acerca de nosotros, podría no corresponder a la realidad mas pura de nuestro ser.
Entonces, si primero debes cambiarte a ti mismo para poder cambiar la realidad que te rodea pero aún no sabes bien quien eres, necesitas hacer exactamente lo que sugiere la inscripción en el templo de Apolo en Delfi: conocerte a ti mismo. El asunto es tan inmenso que no bastaría un libro entero para tratarlo, imagínate como sería resumirlo en un solo post!. Sin embargo, pensándolo una y otra vez, me llega una intuición de reorganizar la idea base en cinco grupos, sinco pequeños gigantes consejos para conocerse mejor:
Abandonar las auto-definiciones
Las palabras tienen poder. Cuando dices una frase como “soy tímido” estás auto determinando tu comportamiento futuro. Al decir soy tímido, te predispones a comportarte, cuando estés con alguien mas, de forma coherente con la definición que diste de ti mismo (este “ti mismo” que no necesariamente conoces tan bien como crees). Hasta ayer has venido comportándote como una persona tímida, incluso hasta hace una hora o hace algunos minutos, pero esto no significa que en este justo momento no puedas ser diferente. Dentro de ti ya tienes el poder necesario para cambiar. Decía el maestro Echart Tolle: “no digas tengo rabia, mas bien di hay rabia en mi. Y luego observate”. [1]
Abandonar el pasado
El pasado es un recipiente del cual extraemos informaciones sobre nuestra identidad. Puedes pensar en él como si fuera un bolso que cargas y que abres continuamente para extraer información acerca de quién piensas que eres, cómo debes comportarte, etc. Visto de esta forma, el pasado determina lo que somos y produce resistencia al cambio. Tendemos a comportarnos no viviendo el presente, sino según un esquema de comportamiento que hemos aprendido y que reproducimos sin darnos cuenta. Si pruebas observarte en alguna de estas situaciones, podràs ver una especie de “automatismo en ti” que te incita a decir aquella frase o a comportarte de aquel modo. Pero, estás seguro que elijes comportarte asi? O ese comportamiento obedece a lo que has sido hasta hoy?
Poner de lado el ambiente que nos rodea
El ambiente en que vivimos influencia nuestro modo de ver, pensar y sentir: las experiencias del pasado generan dentro de nosotros un estado energético particular que influencia los momentos presentes, dando lugar a un círculo vicioso. Para salir de él debemos trascender el ambiente que nos rodea, ir mas alla de eso. Dice el escritor Joe Dispenza, que los personajes que han producido grandes cambios en la historia, vivían trascendiendo la realidad que los rodeaba, como si sus sueños ya se hubieran realizado. Es el caso de Gandhi quien, en el momento en que la India sufría la opresión de Gran Bretaña, continuaba firme en su lucha y en la no-violencia viviendo como si su sueño ya se hubiera realizado. [2]
No juzgar
Cada juicio es una cadena que te ata al pasado y al mismo tiempo es un límite: porque cuando juzgo estoy delimitando, diciendo esto es “así”, perdiendo la posibilidad de notar aspectos que no conozco y de sorprenderme. Está ligado al pasado porque el juicio se basa en la experiencia, sobre lo que cada uno de nosotros ha vivido. Además, el juicio tiene un efecto automático: es como un interruptor que funciona para preservar lo existente. Alguna vez te ha pasado que tienes una idea, intentas explicarla y los otros te responden “no” sin siquiera escucharte? Los “no” representan a menudo un mecanismo de defensa, una resistencia al cambio. Si quieres dale una ojeada a este Reflejo sobre el juzgar.
Permitirse sorprenderse
A veces las cosas no suceden porque no permitimos que sucedan. Cuando fui a Sur America viví un primer mes tan feo que me impulsó a escribir un post que se llama La oscuridad. En el momento en que permití que las cosas fluyeran y sucedieran, todo cambió: esto lo cuento en otro post que se llama La luz. Si estás demasiado concentrado sobre aquello que no está bien, no podrás reconocer el regalo que se te presenta ni aunque lo tengas frente a tus ojos. Por ejemplo, un día leí en un periódico que en algunos pueblos de Italia regalaban tierras a jóvenes que decidieran realizar actividades agrícolas; luego ojeé los comentarios que había abajo… en lugar de hallar observaciones entusiastas por la buena noticia, encontré que la mayoría eran quejas sobre cosas que no tenían nada que ver con el tema, como que en Italia para vender un carro se debía pagar esta tasa o esta otra, mientras que en otros paises todo es libre. Creo que esta persona estaba tan inmersa en sus frustraciones que no lograba darse cuenta de que se trataba de una oportunidad. Y tu? Quieres hacer lo que hacen ellos… o … prefieres dejarte sorprender?
Aquí terminan los cinco puntos. Se que a primera vista puede parecer que no he revelado como hacer para lograr la tan anhelada abundancia, pero no es así. De hecho, el camino es justamente conocerse. Antes de pensar en realizar nuestros sueños, debemos conocer a aquel que sueña para estar seguros de que esos sueños sean realmente propios y no influenciados o impuestos por los demás. De esta forma no habrán desilusiones como me ocurría por años cuando, sin darme cuenta, perseguía sueños que servían solo para llenar vacíos interiores y exigencias de otros. Solo quien se conoce a si mismo puede tener la certeza de que ir tras lo que desea, lo hará feliz. Entonces, que es lo que deseas que abunde en tu vida?: tiempo? amor?dinero? tranquilidad? espacios de soledad? amigos? conocimiento? retos? viajes? … sea lo que sea, que corresponda realmente a lo que tu y solo tu quieres, reconoce por qué sientes que hay poco de ello, por qué quieres mas y disfruta el emocionante camino hacia la abundancia.
Experimenta con valor y firmeza estos cinco puntos y si quieres hazme saber como te va. Deja un comentario si tienes alguna duda, pregunta, o solo un pensamiento o saludo.
Gracias por haberme leído y hasta el próximo Reflejo…
…y quiero dar las gracias a Laura Paulina Avila Rincón por la hermosa traducción
[1] Echart Tolle, El poder del ahora
[2] Joe Dispenza, Deja de ser tu
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nadia
Gen, 6, 2016hola elvio!!!!! impecable!!!! que lindo q transmitas tanta verdad…como t dije..mucho de lo que decis… son verdades q la vida y yo misma fuimos decodificando… y fue asi…conociendome a mi misma… q somos estos cuerpos tan hermosos y perfecto..como todo lo natural… y como dice una cancion de una banda argentina… a simplemente sos…. cuanto mas simple somos…. somos! =) la vida ya es abundancia..sino miremos a nuestro alrededor… naturaleza sabia y hermosa!!!!!! <3 hasta prontooo elviiiiii!!! se comparteeee porsupuesto !! 😉
desprenderse
Gen, 9, 2016Gracias Nadia 🙂